En el 2019 cerca de 11 millones de migrantes mexicanos habitaban en Estados Unidos, la mayoría de ellos forman parte de la fuerza laboral de ese país, sin embargo, muchos reciben un salario deficiente, que no les permite atender su salud.
“Su estatus económico, la falta de dominio del idioma inglés y el limitado acceso a los servicios de salud son las barreras más frecuentes que impiden la atención médica en esta población”, comentó la licenciada Hilda Dávila Chávez, integrante del Grupo de Opioides del Seminario de Estudios sobre la Globalidad de la Facultad de Medicina de la UNAM.
Con la finalidad de dar atención médica a migrantes mexicanos y latinoamericanos, la Secretaría de Salud promovió la creación de la Semana Binacional de Salud en los 50 consulados de México en Estados Unidos. Esta iniciativa se realiza en el mes de octubre de cada año; la aceptación que recibió permitió la creación de las Ventanillas de Salud (VDS) que operan de forma permanente gracias a las secretarías de Salud y de Relaciones Exteriores, así como al Instituto de los Mexicanos en el Exterior; su objetivo es permitir la atención y prevención de enfermedades en población inmigrante.

